El verde es vida
Supone el consumidor mayor calidad. Incluso a la producida en el sur de California.
En los promocionales Snoop Dog aparece. También lo hace el chaval de los corridos tumbados Natanael Cano.
Inversionistas a la par del expresidente de México, Vicente Fox Quezada. Imaginamos al consumidor de cannabis contento al llegar a casa. Forja el cigarrillo. Puede escuchar a Peso Pluma, si es en el barrio bravo. Pink Floyd en zona de media clase. Algo de sonido clásico, como Mozart en las amplias zonas residenciales de nuestro abundante país.
La juventud y la decencia olvidaron a Dios, por eso hay tanto consumidor. Podría ampliar el episcopado mexicano. Tal vez tengan razón. Tal vez no.
Alex Lora del TRI en sus conciertos, como también lo hace Santa Fe Clan, dicen al público, el verde es vida o si quiere ver a su hijo bueno y sano, póngalo mariguano.
Lo cierto es la patente de venta, de comercialización, es un negocio magnífico.
A tal grado llegó en los años 80, cuando el genio del campesinado nacional, Rafael Caro Quintero, ofreció pagar la deuda externa, pidiendo al presidente de la época y a la milicia, solo dejarlo trabajar.




