
Foto tomada de la red.
Cargando reproductor...
1.
Ahora somos más peleoneros, estamos más divididos que antes, la polarización ha crecido.
Quienes están a favor del regimen dirán que sí, el país es distinto: ahora se atiende a los pobres como no se hacía antes.
Sus enemigos afirman lo contrario: los actuales son iguales a los anteriores, tan corruptos como ellos.
Esta disputa confirmaría que sí, en efecto, el país es diferente a como lo era en el 2018.







