EU lleva a juicio a la “4T” y Noroña calla a la oposición

La sentencia mediática y subliminal fue contundente: Los dos son cómplices.
Cada uno de los funcionarios que hablaron lo dijeron con claridad: “El Mayo” y su “imperio de cocaína” sólo pudo existir gracias a los sobornos y a la red de complicidades que construyó con altos funcionarios gubernamentales.
Washington dio así el “banderazo de salida” no solo para llevar a cadena perpetua a un criminal confeso sino para llevar a juicio a una red político-delincuencial que creció en los últimos siete años bajo el amparo de un régimen.
Dos representantes de las agencias de seguridad lanzaron una advertencia: Esta confesión –la de “El Mayo”– no es el fin de la lucha. Sabemos que hay otros líderes, otros criminales y los vamos a extraditar y procesar.
Para Estados Unidos “El Mayo” es sólo la “punta del iceberg”. Y eso explica por qué no se le condenó a muerte. El líder más poderoso, antiguo y experimentado del Cártel de Sinaloa vale más vivo que muerto.








