
¿Les platico? ¡Arre!
Están en México, Estados Unidos, en el Oriente Medio, en los frentes de batalla de Rusia, de Ucrania; en las trincheras citadinas de un país donde mueren más que en los que están en guerra. Sí, en México también hay banderas falsas.
Están incluso en la rebelde Beirut, donde los oficinistas llegan de traje y corbata a sus trabajos, con un casco de soldado en la maleta de sus motos, porque el enemigo sionista los tiene en la mira desde las baterías de misiles en Tel Aviv... y también desde los maletines de algunos de sus propios compañeros de oficina o de cubículo.
(NOTA DEL EDITOR: Líbano se resiste a sucumbir ante Israel, su país vecino y mantiene un enérgico rechazo a las políticas expansionistas del gobierno de Netanyahu, que es apoyado por el de Donald Trump. Beirut ha sido bombardeada "por accidente" varias veces, causando las fuerzas israelíes, cientos de muertes entre la población de esta palpitante y hermosa ciudad del Oriente Medio).








