

Entre miércoles a media tarde y jueves casi todo el día, la tormenta tropical, el huracán o el diluvio (como lo quieran definir) “Alberto” se convirtió en remanso frente a la inminente sequía que pone de rodillas a los nuevoleoneses.

La información circulada fue tanta que por momentos parecía desinformación.
Que si se desvió hacia el centro del país y ya no pasa el ojo del fenómeno meteorológico por el centro de Nuevo León, que si es una enorme masa de agua, que sí se mueve muy lento o mil datos más.
Alberto viene a reivindicar a las autoridades estatales quienes se atrevieron a declarar que las escuelas trabajarían en «home office» desde el miércoles y que se daban los días jueves y viernes como no hábiles para la burocracia estatal.
Los memes y los malquerientes esperaban que no llegara el agua para validar sus críticas al gobernador, sin embargo, se cumplieron los vaticinios a la hora indicada.


