
Conforme se agregan actores a la red criminal exhibida, ésta parece contaminarlo todo.
El intento oficial es detener la mancha en el ex secretario de Marina de López Obrador, para que no llegue a la figura del propio ex presidente.
La reacción pública ante este intento de contención ha sido negativa.
Nadie se toma esa medicina sin hacerle muecas y el intento de aplicarla le quita credibilidad al gobierno, en medio de su gran logro por la red criminal que ha cazado.
Un intento de contención de daños más oscuro es el que parece asociado a la ejecución de testigos, conocedores y denunciantes del caso.
Se diría que los criminales descubiertos limpian huellas, suprimen eslabones de complicidad o de conocimiento.
Pero las huellas crecen en todas direcciones.
Se revelan vínculos delictuosos de todo tipo entre marinos, aduaneros, empresarios, prestanombres, compradores y distribuidores de los líquidos ilegales.








