
La rapiña se refiere al aprovechamiento de la desvalidez y extrema necesidad de quienes la sufren.
La cometen en México las bandas de delincuentes que acosan a los migrantes centroamericanos que viajan hacia el norte.
LOS "CONTRATISTAS"
Igualmente la cometen los que aprovechándose de la extrema necesidad de esas personas, las "contratan" a un tercio o menos de los tabuladores laborales para realizar trabajos en la industria de la construcción y de servicios domésticos.
Antes de la llegada a Monterrey de los hondureños, salvadoreños, haitianos y de otros centroamericanos y del Caribe, los vivales a quienes me refiero concentraban su operación en la Alameda Mariano Escobedo y en las inmediaciones de la Iglesia Santa María Goretti.
Ahora pululan también en la Central de Autobuses de Monterrey, donde los migrantes duermen en la calle y están a la espera de que las líneas de autobuses les vendan boletos para viajar a la frontera norte.
Estos "contratistas" recorren furtivamente las hileras de gente acostada o sentada en el piso y susurran: "carpinteros, electricistas, plomeros, jornaleros, albañiles, jardineros, milusos", y tan pronto una mano se levanta lo jalan y en corto le ofrecen trabajo que les dará dinero para su deplorable subsistencia en estas bárbaras, sedientas y violentas tierras del norte.
Así los enganchan.


