


La presidenta está barriendo a conciencia.
Como se esperaba, lo hace con toda su energía y dedicación, con ese singular entusiasmo que siempre mostró por las ideas y propuestas de su padre político.
Andrés Manuel López Obrador se debe sentir cada día extremadamente orgulloso de su pupila, satisfecho por una selección impecable, su mal disfrazado dedazo por la que siempre fue la corcholata favorita está dando los frutos esperados.
Porque Claudia Sheinbaum ha barrido con la democracia mexicana. Ya no queda nada del sistema que permitió al tabasqueño y su subordinada alcanzar la cumbre del poder político.
¿Un Instituto Nacional Electoral Autónomo? ¿Un Tribunal Federal Electoral independiente? Barridos bajo la alfombra del autoritarismo, el próximo paso, que ya anunció Sheinbaum, será modificar la legislación electoral y hasta los plurinominales.
Las elecciones de 2027 bien podrían ser comparables con las de 1961. El auge del morenato como en su tiempo lo fue el priato.






