La eficiencia recaudatoria y los ingresos tributarios

El argumento, entonces, era que el pago de impuestos estaba aumentando, a pesar de que la economía creció muy poco el pasado sexenio, y está prácticamente en recesión actualmente.
Gracias a la labor de fiscalización y el cobro coactivo de las autoridades, por lo que no había una “disociación” entre el crecimiento del PIB y el pago de impuestos.
Más aún, se afirmaba que la mayor parte de la recaudación secundaria provenía de ingresos “virtuales” asociados a la pérdida de los contribuyentes de derechos a recuperar impuestos, o a obtener acreditamientos, lo que en el futuro debería aumentar la recaudación, todo esto derivado de resultados de auditorías.
De hecho, en la nota se afirma que los ingresos “virtuales”, aunque no representan ingresos en efectivo, “se contabilizan como si lo fueran”, pero nada más alejado de la realidad, ya que la recaudación que reporta Hacienda, es en base a flujos de efectivo, y representa recaudación NETA de devoluciones otorgadas, por lo que es un error afirmar que esos ingresos virtuales se incluyen en la estadística de recaudación de impuestos.
La autora refiere como fuente de sus datos a los informes que Hacienda turna al Congreso de la Unión, cuando es el propio SAT el que detalla con mayor grado de alcance y precisión, los resultados en materia de eficiencia recaudatoria, en su informe tributario y de gestión, que publica cada trimestre.






