
Quienes crucen a manera ilegal, eufemismo desgastado de todos los problemas viene del exterior, serán multados.
La cuota suena a extorsión, cinco mil dólares, pagaran en bitcoins, paypal o visa, ni idea, quienes viajan hacia la frontera norte de México, conocen de las penurias del crimen organizado.
El Instituto Nacional de Migración extorsiona por igual, centroamericanos, cubanos, haitianos, chinos y hasta sudacas, jamás han visto en la vida esa cantidad reunida, de no pagar lo harán con cárcel, tal vez trabajos forzados, vendiendo un riñón, donando sangre al ejército de Salvación.
Aun los aprobados por el servicio de inmigración y naturalización, deberíamos buscar la congruencia ante la embestida xenofóbica, convocar en las plazas principales de nuestras ciudades para quemar las visas.
Por un tiempo no visitaremos a los primos chicanos, ellos pueden regresar a las raíces a conocer lo simple de la vida.







