

En 1905, el gobernador y jefe político de la entidad, Bernardo Reyes Ogazón organiza la masonería nuevoleonesa, sus motivaciones fueron las mismas de muchos masones del siglo XIX: la política y los espacios de poder público.
No fue difícil que algunas logias de Nuevo León se unieran en una gran logia, finalmente la invitación la hacía un masón que al alimón se desempeñaba como gobernador y se le mencionaba como potencial sucesor de Porfirio Díaz y hombre poderoso en la política nacional.
Antes de la Gran Logia del Estado de Nuevo León de 1905, hubo dos grandes logias: la “Felipe Naranjo” surgida en 1880 e integrada por el grupo político de Lampazos, Nuevo León, además de Jerónimo Treviño y Genaro Garza García.
La otra teniendo al mismo Reyes como gran maestro, denominada “Unión” fue fundada en 1890 bajo el cobijo de la Gran Dieta pero que al fracasar ésta y perder el apoyo de Díaz, se disuelve o cierra sus puertas.
Para 1904-1905, Reyes contaba en diversos sitios del país con simpatizantes para su proyecto como vicepresidente en fórmula con el dictador e incluso, como potencial candidato presidencial ante la eventualidad de quedar vacante la silla presidencial.
Visto como el “joven” del grupo y rival de los científicos porfiristas; era el candidato natural para implementar una visión fresca y renovada del asfixiante porfiriato.





