

Aclaremos, ningún movimiento social es igual a otro.
Es falso que quien no conoce la historia está obligado a repetirla.
La historia no se repite, las circunstancias, de tiempo, espacio y personajes hacen que todo movimiento sea diferente a otro, aunque en causas, desarrollo y consecuencias tengan similitudes.
La revolución mexicana surge del rechazo al autoritarismo en un régimen dictatorial, controlador del poder ejecutivo, legislativo, judicial, castrense y de los poderes federados en las entidades y los municipios (entendiendo que el municipio no tenía personalidad propia).
Ese poder absolutista del dictador y su camarilla dependían de mantener al pueblo en extrema pobreza, sin educación básica formal, en condiciones sociales precarias y con amasiato entre los ricos en las regiones del país y el poder político.
El porfiriato se sustentaba en la fuerza armada, el terror social, el hambre, la ignorancia y la manipulación, basta revisar su distribución del presupuesto federal para descubrir que la mayor parte del gasto público se destinaba a las fuerzas armadas.






