La recesión económica y el ciudadano común

En una recesión, el tamaño de la economía, medido como el valor de mercado de la producción total de bienes y servicios, (PIB) registra crecimientos reales negativos.
Aunque esto no significa que todos los sectores económicos y todas las actividades productivas tengan que acusar crecimientos negativos, es decir, aunque el total del valor de la producción decrezca, puede haber sectores o actividades económicas que registren crecimientos positivos.
Es decir, puede haber sectores o actividades que sigan creciendo, por lo que los trabajadores empleados ahí, no tendrían afectación económica alguna, conservarían su derrama salarial y mantendrían sus niveles de consumo, al igual que los trabajadores de sectores o actividades afectados por la recesión.
Pero que conserven sus empleos, ya que solo los empleados reajustados, enfrentarían una situación de desempleo, con la afectación económica correspondiente.







