A los padres de Isabel y Mariel, y a todas las niñas de NL

Nace la hermosa Isabel entre el Día del Abogado, es decir, el Día del Derecho, y el Día de la Toma de la Bastilla, que simboliza el inicio tanto de la Revolución Francesa (14 de julio de 1789), como de los valores de libertad, igualdad y fraternidad.
Para celebrar estos tres valores, casi nunca cumplidos en la vida real, el cónsul general de Francia en Monterrey, Guillaume Pierre, nos invitó a una celebración memorable en los jardines de la Alianza Francesa de Monterrey.
En esa ceremonia le dijimos adiós también al amigo Guillaume Pierre, quien concluye su misión en tierras norestenses y parte como embajador a un país centroamericano cuyo nombre, por razones de discreción diplomática, no pudo revelarnos.
Dice el padre de Mariel e Isabel:
“Mi corazón y mis decisiones estarán aún más puestas en ellas, en construir un estado donde las niñas crezcan libres, respetadas, tratadas con igualdad y rodeadas de oportunidades para soñar en grande.
Hoy más que nunca sé que gobernar también es amar”.






