
¿Les platico? ¡Arre!
Miguel Treviño de Hoyos hace trizas el tema de esa institución, que despacha en el edificio de la EGADE del sacrosanto Tec de Monterrey, a saber:
"Formamos líderes que impactan positivamente en la solución de problemas públicos mediante la generación de conocimiento y metodologías innovadoras aplicadas a proyectos de incidencia".
Como lema está con madre, pero a juzgar por la mala fama que se carga su director, hace aguas por todos lados.
Cuando reuní información para documentar este artículo, me topé con una especie de agrupación formada por abuelas de alumnos del Instituto Tecnológico de Monterrey.
Todos sabemos que un altísimo porcentaje de las también altísimas colegiaturas que cobra el ITESM, lo pagan abuelos de los alumnos.
Sus padres aspiracionistas o "wanna be" -como también se les llama- piden "patrocinio" a sus abuelos también para eso, además de haberlo hecho cuando estaban más jóvenes y les pedían que se "dieran la vuelta" los viernes o sábados por la noche para que cuidaran a los nietos mientras ellos se iban de farra a los antros sampetrinos.
Pues varias de esas abuelas me dijeron que no se explican cómo el Tec de Monterrey le da cabida como funcionario y profesor, a alguien que vino a desmadrar la calidad de vida, vialidad, cultura, seguridad, sanidad y urbanidad de un municipio que era modelo dentro y fuera de México.
Mi respuesta fue: Miguel es arropado por su compadre y vecino, Juan Pablo Murra Lascurain, uno de los muchísimos rectores que tiene el ITESM.
"Con razón", me contestaron al unísono las abuelas.
Vuelvo al tema:
Hace unos días la el ITESM recibió a Mauricio Farah, alcalde de SPGG, acompañado de algunos funcionarios de su administración y del Cabildo sampetrino.
Fue para anunciar con bombo y platillos la "Beca San Pedro al Talento para la Transformación Pública".
La voz cantante estuvo a cargo de Miguel Treviño, obvio, que para venderse se pinta solo.
Se descosió destacando las bondades de un programa elaborado con el rigor del Tec pero que desde su llegada a esa venerable institución, ha perdido prestigio y si no, pregúntenle a las abuelas y a los alumnos.
No voy a ahondar en el contenido de dicho programa porque en manos de Miguel y sus secuaces, habría qué esperar "resultados" como los que él dio durante los seis años del gobierno que presume.




