
Desde el lunes 22 de septiembre y a lo largo de la semana, los trabajos anuales estelares de las Naciones Unidas incluyeron la presentación de los gobernantes de sus países miembros para que tuvieran sus “15 minutos de fama” en los discursos.
Para variar, México no tuvo presencia a nivel presidencial, sino ministerial, el gobierno nacional no hizo honor, una vez más, al estatus de socio fundador de Naciones Unidas y participante activo en la elaboración de la Carta de la ONU. Grave falla.
De los temas urgentes de la agenda internacional abordados en las reuniones especializadas (guerra en Ucrania, conflicto en Gaza, migraciones, cambio climático e inteligencia artificial, entre otros), yo me enfocaré a comentar uno solo: ¿Sigue siendo relevante la ONU en el mundo actual?
Escuchar declaraciones de algunos líderes mundiales en contra del funcionamiento y, más peligrosamente, de la existencia misma de las Naciones Unidas o atestiguar la irrelevancia de la presencia de mi país en el foro mundial de Nueva York, me revolvió el estómago.








