Fuera De La Caja

Pantano

Macario Schettino DETONA® No es una crisis seria de la economía mexicana, pero sí empieza a generalizarse la preocupación acerca de cuándo, y con qué profundidad, tocaremos fondo.
Por Macario Schettino
Macario Schettino
Foto tomada de la red
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Este lunes, por fin tuvimos un buen dato económico.

La producción de la industria automotriz registró un gran avance en junio, con lo que el acumulado del primer semestre alcanzó el mismo nivel que en 2024, dos millones de unidades.

La semana pasada, la información sobre ventas locales no fue tan buena, y las exportaciones todavía no alcanzan el ritmo del año pasado, pero considerando el desastre que ha causado Trump en el comercio internacional, no cabe duda que fue una gran noticia.

Qué bueno, porque en la semana pasada toda la información fue preocupante.

Las ventas de autos que ya le decía; el empleo formal que sumó un tercer mes de caída y que en comparación anual está al mismo nivel de junio de 2024; las remesas que tuvieron un segundo mes de contracción, y la información de consumo e inversión, que es nada más hasta el mes de abril.

En el consumo, el dato original muestra una caída de -1.7% contra abril de 2024, pero con el ajuste por Semana Santa salió positivo, 0.7%.

Podría uno suponer que el consumo está estancado, pero todo indica que no es así: se contrae, aunque sea ligeramente. Desde octubre, promedia -0.3%; desde enero, -0.4%.

El crecimiento acumulado anual, que hace un año alcanzaba 4.8%, ahora no llega ni a uno por ciento.

La inversión es un caso más serio; la caída en el mes de abril es de 7.7% contra el año anterior, ya considerando el ajuste por Semana Santa. Sin él, era de -12.5%.

El promedio desde octubre es de casi -5%, y en este año supera el 6%. La caída más fuerte ocurre en inversión en maquinaria y equipo, que en el caso nacional se contrae 6% en los últimos tres meses, y la importada casi -9%.

Macario Schettino
Profesor de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey.