¿Qué es la Coprolalia?

Ernesto Cerda DETONA® un patético caso de esa patología, diagnosticado en Gerardo Bolaños Ortiz, fanático desaforado de la 4T.
Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Este es Gerardo Bolaños Ortiz, el espécimen del que trata el artículo.
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Es el caso de la coprolalia, una tendencia a decir maldiciones, vulgaridades o palabrotas, o a utilizar lenguaje obsceno de forma compulsiva e incontrolada. Con frecuencia, también se presenta la copropraxia, que es la tendencia a realizar gestos groseros.

Algunas de sus características revelan que la persona no domina la adecuación de su lenguaje a los diferentes contextos, sino que solo se siente cómoda al expresarse mediante un vocabulario limitado.

Es importante entender que estas palabras o frases confusas no necesariamente reflejan los pensamientos, creencias u opiniones de quien padece coprolalia.

Algunas expresiones pueden resultar difusas, sin sentido o incluso cómicas, aunque las obscenidades suelen ser frecuentes en quienes presentan este trastorno.

Usualmente, estas palabras son pronunciadas en contextos emocionales o sociales, y con frecuencia se repiten compulsivamente, en tonos más altos o con ritmos vocales distintos a los usados normalmente en una conversación. En muchos casos, la coprolalia puede ser subvocalizada y angustiante, generando sensaciones de agobio, pánico o pavor.

Esto puede llevar a la persona a mostrarse inusualmente irritable o enfadada.

Así también, ellos necesitan dejar salir esas palabras que se van acumulando e intensificando, para poder sentir un alivio momentáneo.

Dependiendo de la severidad de los síntomas, la presión por expresarlos no desaparecerá, porque el impulso de sacudirse o de decir o gritar obscenidades no puede ser reprimido para siempre.

Los síntomas pueden aumentar con el estrés, la fatiga e incluso con el entusiasmo.

Frecuentemente, la habilidad de sustituir una obscenidad por otra palabra es limitada, porque un cambio mayor en el sonido deja insatisfecho el impulso subyacente: la explosión involuntaria de palabras obscenas o comentarios socialmente inapropiados y despectivos.

Estas expresiones suelen aparecer en situaciones de estrés, dolor, sorpresa o frustración, ya que una grosería puede ayudar a liberar parte de la tensión acumulada. Decir muchas maldiciones u obscenidades también puede ser un signo de inseguridad.

La coprolalia puede presentarse por diversas causas.

Veamos algunas:

Las rupturas, especialmente en hombres, pueden caracterizarse por una gestión interna y reservada del duelo, la tendencia a distraerse con actividades como el trabajo o el deporte, y la dificultad para expresar verbalmente sus emociones por temor a ser juzgados.

También pueden manifestarse en un aumento de riesgos psicológicos como la ansiedad y la depresión, así como en un deseo de evitar el dolor y el conflicto.

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.