
La pugna, que no ha dejado de escalar entre Adán Augusto y el actual gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez (a quien el primero culpa en privado de sus recientes desventuras), acentuó en el coordinador senatorial de Morena la voluntad de ejercer sus dominios en el otro extremo del país.
Sin embargo, la esfera de influencia de la que gozaba Adán Augusto en Nuevo León se deshizo como castillo de arena, junto con su defenestración en el Senado, tras cuestionarse su sintonía anómala con Hernán Bermúdez, supuesto fundador del grupo delictivo La Barredora, dedicada al robo de huachicol en Dos Bocas y a fungir como presunto socio criminal del CJNG en la entidad.
El ejército tenía conocimiento de estos nexos delincuenciales desde 2021. Al menos eso arrojan los registros militares. No es casual que, en el pasado Consejo Nacional de Morena, de 300 consejeros sólo 26 corearan a Adán: “No estás solo”. Es decir, sí está solo.








