Reformas blindan el saqueo

Con la reforma que desaparece al organismo autónomo Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) y sus funciones las asume una nueva secretaría llamada Anticorrupción, el saqueo al dinero público perpetrado en el gobierno anterior quedará impune.
Cierto, las reformas en fase de aprobación en el Congreso son para centralizar poder y ocultar información a los ciudadanos cuando perjudique al gobierno y a su partido, pero también blindarán a los responsables de los mayores robos registrados contra la nación.
La titular de la Secretaría Anticorrupción, Raquel Buenrostro, fue (y tal vez lo siga siendo) el brazo derecho de López Obrador cuando centralizó las compras del gobierno federal en la Oficialía Mayor de Hacienda, cargo que ocupó Buenrostro en el primer año de la pasada administración.

Buenrostro era la encargada de la compra –entre otras cosas– de medicinas, y la falta de oncológicos fue la causa de la muerte de cuando menos mil 700 niños en ese periodo, de acuerdo con el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (Censia), citado por nuestra compañera Lourdes Mendoza el 2 de agosto de 2021.
Ella es la encargada de la presidenta Sheinbaum de investigar y promover las sanciones contra la corrupción
Nada de instituciones autónomas que informen datos desagradables al gobierno y a Morena, ni ciudadanos metiches que evidencien la corrupción de los ‘incorruptibles’.
Con las reformas que AMLO le encargó impulsar a Claudia Sheinbaum y a los congresistas de Morena nos quedaremos sin saber qué pasó en Pemex, donde se registró la mayor sangría de recursos públicos de la historia nacional.











