Se acabó la “luna de miel” de la 4T

- Ella dice que no aceptó cerrar la frontera sur para frenar la migración.
- Él dice que sí.
- Lo único cierto es que Trump ya declaró la guerra a un México institucionalmente debilitado.
Sabe que López Obrador heredó a Sheinbaum un país en ruinas, con expedientes judiciales abiertos y está dispuesto a utilizarlos para vencer.
Trump ha puesto a México en la mira y le va a disparar.
El gabinete que armó es un aviso de lo que viene:
- J.D. Vance en la Vicepresidencia.
- Marco Rubio en la Secretaría de Estado.
- Tom Homan el “zar de la frontera”.
- Representan un coctel de antimexicanismo y antiobradorismo que operará para obtener ventajas frente al vecino.
Claudia Sheinbaum es una Presidenta frágil y eso lo sabe Trump.
Mira con malicia el experimento mexicano.
Una Presidenta que ha aceptado ser Vicepresidenta.
Que no manda, sólo administra.
Que llegó al poder con votos, gobierno y Congreso prestados.
Obligada a cumplir con una agenda de reformas constitucionales que han dejado a México convertido en un guiñapo.

El astuto Trump tiene en sus manos los expedientes.
Morena –el partido en el poder– es candidato a ser considerado una organización criminal.
Llegó hasta donde está financiado por los cárteles.
Ahí están los señalamientos de su futuro secretario de Estado, Marco Rubio:
“López Obrador ha entregado secciones de su país a los cárteles de la droga”.
Así que el “hombre de La Chingada, un lastre para México, comienza a convertirse también en una severa carga para Sheinbaum.
La libertad del tabasqueño estará como sombra ominosa en el centro de las negociaciones bilaterales: si no quieren que López Obrador venga a vivir a una prisión norteamericana… cedan y acaten.






