
En el mural México de hoy y mañana de Diego Rivera en el Palacio Nacional, el artista plasmó en 1935 su particular visión de un futuro marxista para el país, siendo presidente Lázaro Cárdenas.
Al dirigirse a un grupo de campesinos y obreros, la figura de Carlos Marx señala el horizonte de un rojo amanecer, mientras que muestra un texto sobre la lucha de clases.
En la propaganda comunista de Rivera, el signo del dólar domina el cuadro negativo de los capitalistas extranjeros invirtiendo en México.
Esta es la obsoleta escena sobre el marxismo, modelo fracasado, que Andrés Manuel López Obrador mostró a su sucesora, Claudia Sheinbaum, antes de que ella ingresara a la conferencia de prensa, donde ratificó el proyecto de la reforma judicial, edulcorada con consultas, pero los mercados continuaron escépticos y el peso cayó mientras hablaba.
La visita al mural en la escalinata del Palacio Nacional fue difundida sin contexto por medio de una fotografía de la Secretaría de Gobernación, donde ambos sonríen, frente a un fresco sin identificar.
Sin embargo, al hacer el análisis de la imagen, este columnista comprobó que ambos personajes contemplan el fresco sobre el paraíso comunista idealizado por Rivera, modelo en el cual muchos seguidores de AMLO siguen creyendo.



