Sheinbaum: controlar el 2030
Ayer Julio Hernández López advirtió en su leída columna Astillero el recelo que debe tener la Virtual Presidenta Electa Claudia Sheinbaum hacia Ricardo Monreal, Adán Augusto López y Marcelo Ebrard, pues los dos primeros irán a las Cámaras como líderes y el tercero sería miembro del gabinete.
Debido a ese legítimo recelo, el columnista se pregunta:
“¿Qué gana Sheinbaum con estas cesiones? ¿De qué lado están las lealtades?”.
La respuesta a la primera pregunta, tal como lo apunta, podría obedecer a la prioridad de AMLO de tratar de preservar la unidad de Morena.
Sobre el segundo cuestionamiento sobre a quién van a depositar su lealtad los tres perdedores, la respuesta sería a ellos mismos, por encima de Sheinbaum, obviamente guardando las apariencias.
El analista hace un repaso del proceso de sucesión dirigido desde hace tres años por el presidente López Obrador como “destapador” de “corcholatas”, el cual supone el compromiso de otorgar premios de consolación a los perdedores.
Con estas recompensas, AMLO trata de controlar a los vencidos, no dejarlos ir a otros partidos, ni dejarlos sueltos como changos sin mecate, con la intención de evitar la división de Morena.



