
¿Les platico? ¡Arre!
Las oleadas de migrantes polacos comenzaron a llegar al Nuevo Mundo en el año 1601.
Junto a irlandeses e italianos fueron los primeros europeos que se asentaron en Estados Unidos. Los ingleses vinieron un siglo después.
Los miembros de una de esas familias llegaron a Corpus Christi en 1910 a bordo de un carguero que salió de Gdansk, Polonia -afamado por sus astilleros- con destino Nueva York, pero que terminó en ese puerto texano del Golfo de México.
Eran los Heron Heimann y como muchos, americanizaron los apellidos para facilitar su inmersión en la nueva cultura.
Conservaron el Heimann, que siendo judío-alemán tiene sus raíces en el Kayman árabe.
Lo hicieron para que sus descendientes no olvidaran sus orígenes.
El Heron lo derivaron hacia un apodo irlandés que se usa para las personas altas y delgadas, como las garzas.








