Terquedad, obstinación y tenacidad


La frase de Napoleón Bonaparte, acuñada bajo los palcos del estadio de tenis Philippe Chatrier, donde se jugó el torneo olímpico, en Roland Garros de París: “La victoire appartient au plus opiniâtre”, podría ser traducida como “La victoria pertenece a los más obstinados”.
Bajo los palcos de enfrente se puede leer una traducción al inglés “Victory belongs to the most tenancious”.
La traducción a nuestro idioma sería, “La victoria pertenece a los más tenaces”.

Estas frases, en apariencia iguales, me llevan a la reflexión y la diferencia que existen entre los términos “opiniâtre” -obstinado en español- y “tenacious” -tenaz.
De forma equivocada pensamos que terquedad, obstinación y tenacidad son sinónimos, aunque aparezcan con esa calidad en los buscadores de internet.
La terquedad tiene un componente muy negativo.
Es la posición de no entender razones bajo ningún motivo, con tal de obtener lo deseado, así sea mediante trampas, artilugios, engaños. Sobre todo y sobre todos.
En política podemos encontrar muchos ejemplos.
La obstinación, por el contrario, tiene un significado menos negativo.






