Tigres UANL se agarran a manazos y luchadores también en CEDECO San Nicolás
El guarura de los Tigres de la UANL es de esos que se compran por metros en el mercado Juárez. Fácil de 2 metros de altura y unos 120 kilos de pesos, calvo, para más señas, y muy amable -eso sí- me hizo ver que no tenía nada qué andar haciendo en las canchas del CEDECO de San Nicolás de los Garza.
"Ah, chingá", pensé, "y ¿por qué no?" Le repliqué cuando me impidió el paso.
Y me respondió: "es que están entrenando los Tigres".
"Ah, pos por mí que se la arranquen, a mí el futbol me vale madres", nomás pensé, pero no se lo dije, no fuera a ser que lo hiciera enojar.
"Vengo a una ceremonia en la que le van a entregar un reconocimiento a don Rafa Reyes Montemayor", eso sí le dije. Y entonces, el guarura me respondió: "seguramente es en el gimnasio", y señaló con índice de fuego a un lugar distante unos 300 metros de donde estábamos "platicando".
Como soy más obediente y facilito que la Singer, le hice caso y me fui derechito al gimnasio.



