_9.jpg&w=1600&q=85)
Está hecho, la República ha llegado a su fin.
En la sesión del Tribunal Electoral para calificar la elección del nuevo Poder Judicial, los tres magistrados que validaron el golpe de Estado de hace un año, que terminó con la democracia, han ahora destruido la división de poderes. La presidenta, Mónica Soto, y los dos Felipes, cargarán con eterno oprobio, aunque eso no parece importarles mucho.
Todo el proceso rumbo a la elección de 2024 fue ilegítimo e ilegal, abundaron las quejas y reclamos al TEPJF por la intervención del entonces presidente, por la aparición de miles de espectaculares con la imagen de Sheinbaum, por el uso de recursos públicos, por la participación de los Siervos de la Nación, pero nada se hizo.
Con la connivencia de seis consejeros del INE, encabezados por Guadalupe Taddei, se respaldó una elección desequilibrada a favor del grupo en el poder.








