

Tron: Ares es el nuevo intento de los Estudios Disney de elevar a franquicia fílmica el escondido universo cibernético creado inicialmente en la revolucionaria producción Tron de 1982.
Desde la segunda película de Tron: El Legado (2010) ya se habían soltado indicios que la siguiente película sería sobre el universo cibernético entrando ahora sí de lleno al universo real.
En esta instancia Tron: Ares es lo que se conoce en el argot fílmico como una “requel”, una secuela pero a la vez un “reboot” de las películas en la misma dirección de la original pero con cambios discretos, palpables y visibles para “actualizar” la trama.
Lo que pasó precisamente con 28 Años Después, que es la tercera película de la serie, pero es considerada como una “requel”, primera película de una nueva dirección que arranca con esta realización.
En esta instancia, Julian Dillinger (Evan Peters) nuevo director de Dillinger Systems y nieto de Ed Dillinger original dueño de la empresa (en Tron, encarnado por David Warner) aceleradamente busca encontrar el código de perpetuidad para mantener la estabilidad de creaciones digitales en el mundo real.
Mientras tanto las hermanas Eve y Tess Kim (Greta Lee y Selene Yun) quieren regresar a ENCOM, la empresa del aún desaparecido Kevin Flynn (Jeff Bridges), a la grandeza que tuvo cuando eran los reyes de los videojuegos.





