Y de pronto, Acapulco se llenó de "adioses". Episodio I
Les platico:
La madrugada del 23 de octubre, Otis pegó en Acapulco con la furia de vientos superiores a los 250 kilómetros por hora.
Estábamos en la ciudad de México para un evento que tuvo lugar al día siguiente y fue inevitable que el lugar se llenara con las noticias que llegaban del puerto.
No sé si Hernán Galindo tenía eso en mente cuando estrenó en Monterrey su obra teatral "Marinero", justo un año después.
Ya dentro de CASA MUSA, la primera relación que hice entre Otis y la obra fue ver en el escenario a un luchador que traía una máscara parecida a la del Huracán Ramírez.
Era el "Caimán Azul", uno de los protagonistas derivados, que forman parte del elenco en esta pieza, que me llevó a las siguientes reflexiones. Se las comparto. ¿Arre? ¡Arre!
Después de ver al "Marinero" me acordé de otra obra de Galindo que estrenó en el lejano año del 2011: "Rojos Zapatos de mi Corazón".
La presentó en un espacio improvisado del Edificio Convex, al que muy acertadamente le llamaban "underground".
La trama de esa pieza gira alrededor de un solo concepto, el de la Santa Prostituta.







