AMLO se benefició de Ayotzinapa

El caso no ha concluido. López Obrador ha utilizado y engañado a las victimas. Al gobierno no le interesa ni conviene llegar a la verdad.
Por Beatriz Pagés Rebollar
Beatriz Pagés Rebollar
A este régimen nunca le ha interesado hacer justicia a las víctimas. Prefiere proteger a los delincuentes.

Las mujeres asesinadas, las madres buscadoras, los militares caídos, los sacerdotes acribillados o a los periodistas ultimados, siempre han sido arrojados al cajón del olvido y la impunidad.

Los privilegios y el buen trato a la delincuencia vuelven a estar presentes en el Informe sobre el caso Ayotzinapa que hizo público el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas.

Llama la atención que la responsabilidad de los grupos criminales, Guerreros Unidos y los Rojos, quedó en segundo plano para convertir el caso en un asunto político. El gobierno concluyó que se trató de un “crimen de Estado” para seguir sometiendo a sus adversarios.

El principal beneficiario del caso Ayotzinapa es quien hoy ostenta la banda presidencial.

López Obrador fue uno de los primeros –aunque no el único– en explotar política y electoralmente la tragedia de los jóvenes.

Se montó en un crimen monstruoso para acusar en 2014 al gobierno de represor, aparecer como un decidido defensor de los derechos humanos y posicionar su candidatura a la presidencia de la república.

Él y su partido nunca estuvieron en las marchas de protesta por la desaparición de los jóvenes, pero se olía su presencia en la violencia: el incendio a una de las puertas de Palacio Nacional y en los encapuchados que alentaban el vandalismo.

Nunca se sabrá la verdad sobre el asesinato y desaparición de los 43 normalistas, pero el análisis permite deducir a quién sirvió y a quién dañó.

Beatriz Pagés Rebollar
Directora general de la Revista “Siempre”, una de las más influyentes de México, fundada en 1953 por su padre, Don José Pagés Llergo. Ha formado parte de los equipos de Televisa, Canal 11, Multivisión, CNI, Canal 40 y es comentarista política de numerosos medios. En 2019 renunció al PRI, donde militó gran parte de su vida.