
CONTRARIO a lo que se presume en medios como Reforma o Proceso, de que hay investigaciones abiertas de las fiscalías tanto local como federal, por el enriquecimiento, para esos medios muy explicable, de la familia del gobernador de Nuevo León, el presidente López Obrador volvió a defender a Samuel García desde el púlpito mañanero.
Dice que su gobierno federal, léase el SAT, no ha detectado ninguna irregularidad y que lo que aparece en los medios de comunicación tiene intenciones políticas de sus adversarios…
Y QUE SI Nuevo León no tiene presupuesto aprobado (que el gobernador entregó diez meses tarde) es por culpa de los diputados del PRI y del PAN, quienes han pedido “moches” o “sobornos” que el mandatario se niega a entregar.
Por tanto, Samuel es una víctima de una campaña mediática por no ceder a esas presiones, y dice que Samuel es igual a él, que recibe presiones de los partidos de oposición. Tal para cual, pues.
“Ya llevan como dos años sin que le aprueben el presupuesto y la campaña fuerte, entonces hay que tener cuidado”, agregó el Presidente haciendo los ademanes de un moche…














