
Les platico:
Esta es la historia en dos episodios de una empresa regia que alcanzó el liderato mundial en la fabricación de componentes automotrices especializados. Sesenta años les llevó lograr eso y en menos de uno le están dando en la madre a semejante prestigio.
La pandemia los puso a prueba a partir del 28 de febrero de 2020 y bastaron dos años para poner también a prueba su visión, la cual, sus actuales directores y presidentes heredaron de una generación de auténticos emprendedores que incluso se adelantaron de época.
La característica principal de sus fundadores fue el respeto al valor humano de sus trabajadores.
Fueron buenos para idear negocios y también para ponerlos en marcha, haciéndolos crecer a niveles que ni ellos mismos imaginaban.
En eso, siempre pusieron a su gente, a sus trabajadores, a sus directivos y a las familias de todos ellos, por encima del morboso asunto de las ganancias económicas.
Llegaron a ser referentes nacionales en cuestión de prestaciones al personal.
Muchos de sus modelos de apoyo al recurso humano fueron copiados por otras empresas e incluso por el gobierno.
Lejos de remilgarse los bigotes de falso orgullo, compartieron sus innovaciones en materia de trato al personal, incluso con clientes y competidores.
Les iba más que bien y alcanzaron niveles de desarrollo que les valieron premios internacionales al mejor proveedor, por parte de la celosa y pujante industria automotriz en el mundo.
Cuando Samuel García llegó a la gubernatura de Nuevo León, se fijó por sí o porque otros se lo hicieron ver, en este ejemplo de éxito y quiso irse por la fácil para llamar la atención hacia su gobierno.
Fue así que se "pirateó" a uno de los ejecutivos de la empresa a la que me refiero y lo colocó en un puesto de nivel medio en el área laboral de su gabinete estatal.
Pero cometió el error de creer que un buen técnico es también un buen político y sacó a Federico Rojas Veloquio de sus funciones de burócrata, para mandarlo a competir por una diputación federal del MC.
Federico perdió y Samuel le dio como premio de consolación el 28 de junio de este 2024, la Secretaría del Trabajo, 26 días después de las elecciones nacionales, estatales y municipales.
Desde entonces, el ex directivo de la I.P. mostró sus verdaderas "capacidades", pero no las buenas, sino las de depredador que tenía bien escondidas a su paso por la empresa de componentes automotrices a la que me refiero, donde se encargaba de asuntos corporativos y relaciones gubernamentales.
Como se dice coloquialmente, al llegar al equipo de Samuel, "enseñó el cobre".
El que era buen directivo se ha vuelto uno de los peores encargados de las áreas laborales que ha tenido el gobierno de NL en todos los tiempos.







