En el umbral del totalitarismo

Morena y sus aliados aprobaron el martes en comisiones legislativas una reforma constitucional para dar prisión preventiva oficiosa a quienes el gobierno presuma que evaden al fisco.
De una sospecha nadie se escapa. A la cárcel mientras se comprueba si es verdad o no que se cometió fraude fiscal.
El sesgo político del cambio constitucional aprobado en comisiones es inocultable. Forma parte del paquete de reformas tendientes a instaurar, por la vía legal, un régimen totalitario.
Sólo podrán vivir tranquilos los miembros del partido gobernante (Morena).
Tranquilos y en la impunidad, mientras no se salgan del corral.
Ay de quien se atraviese en el camino del gobierno, porque se le iniciará una auditoría que lo va a llevar a la cárcel antes de que ésta concluya.
Peor aún al empresario que se atreva a financiar a un candidato competitivo, de oposición a Morena. A la cárcel, por sospecha de evasión fiscal.
Qué paradoja. Los gobernantes morenistas pueden, si quieren, dar protección política y comisionar agentes judiciales al servicio de los capos de la cocaína o del tráfico de drogas sintéticas.








