
Les platico:
Las comparaciones son odiosas pero muy necesarias.
Venezuela:
Aludiendo un beneficio comunitario, el dictador Hugo Chávez expropió entre muchas otras propiedades, la casa donde vivió Simón Bolívar en una de las barriadas del Centro de Caracas.
Pero poco tiempo después, la citada morada del libertador apareció convertida en oficina de los negocios pertenecientes a los Cabello, una de las familias que han usurpado las riquezas del que fuera país más próspero de América Latina.
Un segundo botón de muestra, entre cientos o miles, es este:
En uno de sus incendiarios discursos, Chávez dijo textualmente desde el balcón del Palacio de Miraflores:
"...Y si la Coca Cola no quiere cumplir con la constitución y las leyes, uno puede vivir sin la Coca Cola. Esos empresarios se hicieron ricos en los gobiernos de la cuarta..."
Esa marca es operada en Venezuela por la más grande embotelladora de Coca Cola en el mundo, Femsa, cuyos principales accionistas son parte de la familia Garza Lagüera, de Monterrey.
No han sido expropiados, pero desde tiempos de Chávez enfrentan un amago tras otro, a grado tal de que en el más reciente reporte de resultados (abril 2024), la empresa no presenta un solo dato referido a su operación en ese país.








