

Les platico:
Tuvo lugar este sábado 10 de agosto en la Sala Sopladores del Parque Fundidora, de Monterrey. Asistieron 352 invitados.
Fue la recepción que ofrecieron César Garza Arredondo y Vianey Zambrano.
Se trata del alcalde electo de Apodaca (26 años) -uno de los municipios más pujantes de Nuevo León- quien recibirá la estafeta de su padre, César Garza Villarreal, joven también para efectos de lides políticas (54 años).
El gobernador Samuel García fue invitado, pero no asistió pues prefirió festejar el cumpleaños de su esposa, Mariana Rodríguez, quien todavía pelea la alcaldía de Monterrey, tras perder por más de 40,000 votos ante Adrián de la Garza, alcalde electo de la coalición entre el PRI -su partido- y el PAN.

Primera observación:
Samuel pudo haber ido a la boda, saludar, sonreír, cenar y despedirse, para aprovechar así una ventana de oportunidad en su pugna con la oposición local.
Pudo haber cambiado su estrategia de confrontación con el PRI y el PAN, pero no fue.
Eso nos da una idea de su tamaño político, pues si no es capaz de aprovechar el puente que le tendió César Garza Villarreal al invitarlo a la boda de su hijo, ¿qué se puede esperar de Samuel para que resuelva los graves problemas de la entidad?
Con esto, ya lo midieron quienes lo traen en la mira y les faltaba terminar de medirlo.






