
Les platico:
Vámonos por partes, como decía el Dr. Jack El Destripador, en sus gustadas clases de disección anatómica en la Facultad de Medicina de la Universidad irlandesa de Dublín. ¿Arre? ¡Arre!
La AFAC fue creada mediante decreto publicado el 16 de octubre de 2019, para sustituir a la Dirección General de Aeronáutica Civil.
Es un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a cargo de Jesús Antonio Esteva Medina, nombrado el 1 de octubre para ese puesto por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Tiene autonomía técnica, operativa y administrativa para emitir resoluciones en el ámbito de su competencia, que en pocas y diletantes palabras es velar por la salud del personal que opera la aviación civil en México, llámense pilotos, sobrecargos, encargados de mantenimiento, operación, logística, similares, anexos y conexos de esta industria.
El objeto social de la AFAC, según el decreto con el que fue creada, es "administrar, coordinar, vigilar, operar y controlar la prestación de los servicios de transporte aéreo nacional e internacional, aeroportuarios, complementarios y comerciales, más todo lo que disponga la SICyT".
En una reciente reunión a la que fui invitado, le escuché decir a su director, Miguel Enrique Vallin Osuna, que la misión de dicha dependencia es supervisar con rigor y probidad la buena marcha de los operadores aéreos, de los centros de adiestramiento, escuelas, aeropuertos y todo tipo de servicios de la aviación civil.






