Apuesta por integridad, Auditoría Superior de la Federación

Con el tiempo el fantasma de la corrupción ha obligado a los países, a contar con procesos y procedimientos acuciosos para la toma de
decisiones para el buen ejercicio de los recursos públicos, con el fin de definir los tramos de responsabilidad de los servidores públicos.
Enfrentar la corrupción parte del supuesto de que las personas toman decisiones a partir de la información de la que disponen y de
ciertos incentivos negativos y positivos.
Los enfoques contemporáneos para la atención del problema y la gestión de riesgos asociados a la comisión de actos de corrupción,
suman al enfoque tradicional las perspectivas de la ética e integridad pública.
Este cambio significa, como lo ha dicho (OCDE) en el documento “La integridad pública desde una perspectiva conductual”, pasar de políticas centradas en disuadir y ‘hacer cumplir’ a otro enfoque que promueve decisiones basadas en valores, principios y estándares éticos.












