Carta 2025

Sí, al pueblo, porque nadie tiene la propiedad exclusiva del concepto.
Ni los comunistas, ni los populistas que han tratado de monopolizarla para hacer creer que sólo es “pueblo” el que se identifica con el régimen o forman parte del padrón clientelar de Morena.
La colonización de las conciencias empieza por las palabras.
Empecemos por desmitificar y vaciar de contenido el discurso de la 4T.
Hay que arrojar al basurero de la ignominia la lingüística del obradorato.
Dejemos de reciclar las voces del resentimiento y la división nacional.
Aquellas que con toda perversidad fueron y siguen siendo pronunciadas desde las “mañaneras” para sembrar odio entre los mexicanos.
No más “fifis”, ni “conservadores” o “neoliberales”.
La Constitución no lo dice con todas sus letras, pero ya es hora de que la oposición la plasme ahí.
El presidente o la presidenta en turno deberían estar constitucionalmente impedidos para confrontar a la nación que gobiernan.
¡Más respeto a la sociedad desde la tribuna presidencial!
- No más el “nosotros” para excluir a quien no piensan como los que ostentan el poder.
- No más la hipocresía de “nosotros somos distintos”, porque son peores.
- Nada de que son “moralmente superiores” porque ahí están sus vínculos con el crimen organizado, el robo de recursos públicos, su hambre de dinero y poder.
Es hora de defender al país de las mentiras y argumentos del cuatroteísmo. De la falsa y envenenada versión que dan de la historia para “tomar el pelo” a los más pobres y hacer creer que defienden al “pueblo”.
Llegó el momento de poner un alto a su pensamiento único, al desprecio a la ley, a que el delincuente sea tratado mejor que la víctima, a que la mediocridad sea aplaudida y la excelencia despreciada.






