
Durante el sexenio de López Obrador, el PIB por habitante se contrajo 0.4%, el primer registro negativo desde que Miguel de la Madrid pasó todo su gobierno enfrentando la herencia lopezportillista.
El INEGI publicó ayer las cifras correspondientes a 2024 y en el último año del tabasqueño en Palacio Nacional (ahora ejerce mando a distancia) la economía mexicana creció 1.3%, el año en que el anterior presidente había ofrecido una cifra casi cinco veces superior (6.0%).
El compromiso, plasmado en su Plan Nacional de Desarrollo, era que el promedio sexenal sería 4.0%.
La realidad fue muy distinta: 0.9%.
Por supuesto, ocurrió la pandemia, el gran pretexto (y el anillo al dedo) de AMLO para argumentar que se descarriló su tren económico.
Pero ese efecto se anula quitando del cálculo el año de la pandemia (2020), con su contracción de -8.4%, y el año del rebote (2021), cuando el PIB se expandió 6.0% (mucho menos que la caída dadas las políticas de López Obrador de no rescatar empleos).
El promedio de los cuatro años restantes fue 2.0%, exactamente la mitad de lo ofrecido.





