
Calderón DETONA aquí.
José López Portillo llegó a su último informe de gobierno desesperado en medio de una economía que se derrumbaba tras su ineptitud apostando al petróleo y sostener un peso sobrevaluado, endeudando al país como nunca y con un déficit en las finanzas públicas fuera de control.
Andrés Manuel López Obrador llega a su último informe envalentonado, pleno de euforia y arrogancia.
Le funcionó, como alguna vez confesó abiertamente, comprar a los pobres con dinero.
No importó su fracaso apostando al petróleo y sus carísimos elefantes blancos, endeudando al país a un ritmo explosivo en su último año y con un déficit en las finanzas públicas fuera de control.













