

Las contradicciones implícitas en mantener la apariencia democrática cuando en realidad se vive dentro de una autocracia, siempre serán un lastre cuando se trata de enfocar en el futuro profundo.
Esto se debe a que los que encabezan el oligopolio político luchan por mantener el estado de las cosas que mucho les conviene a sus propósitos.
Cualquier modelo de futuro deseado que se convierta en causa e impulso para la acción de grupos, por fuerza tendrá que fijarse y estar inscrito en términos de Derecho para que el modelo no sea arrastrado por la política y el poder real en las sociedades.
“Las relaciones entre derecho y poder (política) se remiten y comunican recíprocamente con independencia de si quién las estudia adopta la perspectiva de la teoría política o la perspectiva propiamente de la técnica jurídica.
A pesar de ello, aún es lamentable la falta de comunicación y la mutua ignorancia que suele existir en un grandísimo número de casos entre politólogos y juristas a la hora de ocuparse de temas y problemas de estudio tan íntimamente relacionados”. ( Zermeño, A., Andamios 2020).











