La alumna inquieta

A veinte años después de mi graduación de Licenciatura, me encuentro de nuevo en un aula, pero esta vez con una mochila llena de experiencias y una libreta vacía, lista para aprender otra vez como alumna.
Les cuento: ingresé a la Maestría en Dirección de Mercadotecnia e Innovación en Industrias Creativas en la UANL y, créanme, no sabía cuánto me iba a remover estar aquí.
Somos un grupo pequeño de 12, con edades que van desde los 20 hasta los 43 años, y la diversidad de opiniones es tan rica como confusa a veces.
Es como una especie de torbellino de ideas que, si no fuera porque llevo años practicando cómo poner cara de “póker”, creo que ya me habrían descubierto tratando de descifrar qué significa el último término que soltaron los más chavos.
En serio, el lenguaje que utilizan es un reto diario.













