¿Les platico? ¡Arre!
A cierto matrimonio de jubilados, los felices sofomeros de San Pedro Garza García les pagaron puntualmente sus intereses del 16% durante ocho años seguidos. Como referencia, el mercado financiero ofrece entre 6 y 9%.
Eso fue lo que les convenció para entrarle a dicha SOFOM. Bueno, también que los dueños son gente conocida y hasta cierto punto, cercana a ellos.
Los intereses les fueron pagados cabalmente desde 2018 hasta diciembre de 2025.
Pero en enero pasado comenzaron los problemas.
Antes, los felices empleados de la SOFOM les atendían amablemente.
Ahora no respondían mensajes ni llamadas. Así se pasó todo enero de este año.
El matrimonio referido buscó en febrero al dueño de la SOFOM; bueno, al hijo, porque siendo el padre quien los animó a entrarle al negocio de los altos intereses, no volvieron a saber de él y fue su vástago quien se encargó de ello; pero ni éste respondía.
¡Malo el cuento! Pensaron, porque todos sus ahorros e incluso parte de los ingresos por otras actividades, los metieron a la mentada feliz SOFOM.
Para su desgracia, finalmente se enteraron que uno de los dueños de la citada SOFOM había sido metido a la cárcel -donde ahí sigue- y que el hijo traía problemas hasta para liquidar al personal de esa financiera.
Ha llegado al extremo de permitir que le dicten arraigo domiciliario a su padre.





