
María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio y Barba. Foto tomada de la red.
En vida y sobre todo, en el juicio histórico, su persona ha sido motivo de lo que hoy llamaríamos violencia de género.
En lo personal me disculpo porque hice lo que muchos historiadores con frecuencia: repetir lo escrito por otro quien a su vez sacó la información de otro y éste de otro, pero ninguno confirmamos la veracidad de los datos.
Reconozco he sido víctima de la comodidad por repetir la historia de la güera sin investigar.
Dos son las principales plumas que he distinguido como promotores del personaje histórico, en especial dos de ellos en su descrédito y desinformación:
Guillermo Prieto y Artemio del Valle Arizpe.
Desconozco las motivaciones de los escritores para escribir con ligereza y falsedad de doña Ignacia.
Su tataranieto Manuel Romero de Terreros y Vinentescribe una historia distinta de ella.






