
Foto tomada de la red.
Lo indudable es que fue una mujer bella en extremo.
Madame Calderón de la Barca en su libro “La vida en México durante una residencia de dos años en ese país” escribe el 5 de enero de 1840 que esa mañana recibió a la güera Rodríguez [de 62 años] y “a pesar de los años y de las huellas que el tiempo se complace en dejar en el rostro más bello, la güera conserva bucles rubios, una hermosa y blanca dentadura, ojos lindos y gran viveza”.
La belleza no evitó que su vida fuera marcada por el dolor, sufrimiento y descrédito aún posterior a su muerte pues algunos de sus biógrafos destrozaron su reputación sin bases y con falsedades.
Dos grandes mentiras manchan su historia:
- la primera: fue insurgente que apoyó a Hidalgo.
- la segunda: fue amante de Bolivar, Humboldt e Iturbide.





