Las drogas y el futuro deseado

Shakespeare escribió alguna vez que "lo pasado es prólogo".
Esta recordada frase significa que lo ocurrido en el pasado proporciona un contexto para comprender y prever el futuro.
En la medida en que el pasado es prólogo, la historia del consumo de drogas ofrece una lección: el consumo de drogas ha sido común desde la antigüedad y lo ha sido en casi todas las sociedades.
Los humanos hemos utilizado plantas psicoactivas desde tiempos prehistóricos.
"Los primeros humanos descubrieron que comer algunas plantas producía sensaciones de relajación, felicidad, somnolencia o paz", escribe un académico.
"Algunas proporcionaban sentimientos de aumento de energía, alerta y resistencia. Y algunas causaban sensaciones extrañas, visiones terroríficas o una conciencia profundamente diferente", (Gahlinger, 2004).
Como afirma un libro no tan antiguo sobre políticas públicas sobre drogas:
"Las personas han utilizado químicos para alterar su estado mental desde antes de que hubiera registros escritos", (Kleiman, Caulkins & Hawken, 2011, p. xviii).
Si el pasado es realmente prólogo, entonces no es sorprendente que el consumo de drogas siga siendo común en las naciones contemporáneas a pesar de los considerables esfuerzos por reducirlo.
Pues ese fue el modelo de futuro que usamos aunque nadie pensó en si era deseable y preferible.







