Los cuartos de la ira
Jueves, 10 de octubre de 2024, 03:57 PM

Corregir la desobediencia en nuestros hijos
El carácter recio, reactivo ante cualquier insinuación, somos bomba de tiempo.
La música serenaba el espíritu inmundo del rey hebreo Saul.
Cada momento de la posesión, en el libro de reyes, conduce a la caída posterior a consultar a una adivina.
Debía David, con el canto prodigio, completado con la armonía, a dispersar los pensamientos homicidas.
Luego, con mayor fiereza, el pobre muchacho, quien heredaría el poder, según la tradición talmúdica.
Más de tres ocasiones pudo salvarse de ser acetado por Saúl.














