
Les platico:
Por sí solo y más en pareja, Samuel García se sabe valer en sus comunicaciones.
El valor agregado lo representa su consorte, Mariana Rodríguez, quien es aún mejor en esa materia.
Los problemas para la pareja que gobierna en Nuevo León detonaron cuando la política los obligó a volverse cínicos, descarados y desvergonzados.
Pero el mayor desacierto de su gobierno estriba en la torpeza con que los irresponsables de la información en secretarías y dependencias, fingen -porque no fungen- como voceros o tinterillos de voceros.
Tal es el caso de uno que cobra en la Secretaría del Medio Ambiente, cuyo titular, Alfonso Martínez Muñoz, le sabe muy bien al tema y hace un buen jale, pero arruinan su trabajo los coros de loros que tiene en tareas informativas.
Improvisan en funciones para las que no están dotados y le llaman "comunicación" a su chacoteo en chats, baños, banquetas, pasillos, camiones, grúas, mesas y redes.
¿Santa Clos en febrero?
En estos días que he tocado el espinoso asunto de la FNSI, se tiró desde la 3a cuerda insultando con emojis a una de mis columnas al respecto.
Ni venía al caso, puesto que el tema no tiene nada qué ver con las funciones que finge en la Secretaría del Medio Ambiente. Y si lo hizo a título personal, tal argumento no vale, porque es empleado público.
Se atrevió a pedir que no me vuelva a acercar a una mesa donde platicamos de política y cosas peores, pero ni es dueño de la mesa, ni es dueño del lugar, ni tiene autoridad para pedir semejante cosa.
Consecuentemente, mi vida se divide antes y después de su advertencia...¡Snifff, snifff!






