Montesquieu y Rousseau sobre la reforma judicial

Javier Treviño DETONA que los filósofos políticos Montesquieu y Rousseau coincidían en que para asegurar su supervivencia, la justicia debe mantenerse separada de las fuerzas de la política y de la opinión pública.
Por Javier Treviño Cantú
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Montesquieu y Rousseau.

Tenía mucha curiosidad y le pedí a ChatGPT que recreara un estudio tranquilo en la Europa del siglo XVIII, donde dos de los filósofos políticos más influyentes, Charles de Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau, estuvieran sentados junto a una chimenea, enfrascados en una profunda discusión sobre la justicia, la política y el papel del poder judicial.

Montesquieu: (sorbiendo su vino, pensativo) “Jean-Jacques, he estado reflexionando sobre la relación entre la justicia y la política.

Me parece que uno de los mayores peligros para la libertad es cuando estas dos esferas se superponen demasiado.

Cuando los líderes políticos interfieren en la administración de justicia, ponen en peligro los cimientos mismos de un sistema legal justo e imparcial”.

Rousseau: (asiente) “Así es, Charles. Pero yo diría que no es sólo la interferencia política la que amenaza la justicia, sino también la voluntad del pueblo cuando no se controla.

Temo la tiranía de la mayoría, como has señalado a menudo en tus obras.

Si los jueces estuvieran sujetos al voto popular, podrían convertirse en meros instrumentos de la opinión popular en lugar de la ley”.

Montesquieu: “Ah, sí. Veo que estamos de acuerdo.

El poder judicial debe permanecer independiente de los caprichos del pueblo y de la élite política por igual.

Éste es el núcleo de mi principio de separación de poderes.

Cuando los poderes ejecutivo, legislativo y judicial se entremezclan, la justicia ya no puede ser ciega.

¿Cómo podemos esperar que los jueces dicten sentencias justas cuando sus carreras dependen de votos o favores políticos?”

Rousseau: “Estoy de acuerdo, pero exploremos esto más a fondo. Verás, el contrato social vincula la voluntad general, pero la voluntad general no siempre es sinónimo de justicia. Puede volverse errónea, especialmente cuando las emociones están a flor de piel.

Si los jueces fueran elegidos por voto popular, se volverían subordinados a esta fuerza volátil, constantemente influídos por los estados de ánimo del electorado.

En este escenario, ¿cómo podrían mantenerse firmes en la defensa de derechos impopulares, la protección de minorías o la interpretación de leyes complejas?

La justicia debe ser constante, mientras que el sentimiento público está en constante cambio”.

Javier Treviño Cantú
Javier Treviño es Vice Presidente de Walmart para México y Centroamérica. Fue Director General Ejecutivo del Consejo Coordinador Empresarial, CCE. Además es Fundador y Presidente de la consultoría Javier Treviño y Asociados. Es Licenciado en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y Maestro en Políticas Públicas por la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard. En el Gobierno Federal, se desempeñó como Subsecretario de Educación Básica; Subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas; Oficial Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; Subsecretario de Cooperación Internacional de la Secretaría de Relaciones Exteriores; y Ministro de Información y Vocero en la Embajada de México en los Estados Unidos durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio. Javier Treviño fue Asesor del Secretario de Desarrollo Social Luis Donaldo Colosio; Secretario General de Gobierno de Nuevo León y Diputado Federal por Nuevo León. En el sector privado, fue Vicepresidente Senior de Comunicación y Asuntos Corporativos de CEMEX. Fue miembro fundador y Vicepresidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales. Es miembro del Consejo de la Fundación de El Colegio de México. Es miembro fundador del Consejo Asesor del Mexico Institute del Woodrow Wilson Center. Es miembro del Consejo del Center for U.S.-Mexican Studies de la Universidad de California, San Diego. Y ha sido miembro de los consejos de la Fundación para las Américas de la OEA y del North American Center de Arizona State University.