Prometo solemnemente retar los dogmas, el statu quo. -María Fernanda García Sada.
La infancia es la primigenia y la más extraordinaria fuente de la incorrección política: dicen lo que piensan.
Los adultos tienden a ser irresponsables al reprender tales actos de valentía inocente, pero no inconsciente.
Digo “tienden” porque, aunque siempre he promovido la diplomacia, jamás he castigado a mi hijo por decir verdades; por el contrario, cuando era pequeño, si me decía la verdad, la consecuencia de sus actos no era grave, incluso era indultado o hasta premiado.
No soy una madre perfecta, cometo errores como todos los humanos, sin embargo, el compromiso con la libertad de expresión es practicado a cabalidad en mi hogar sin temer a represalias.
En consecuencia, mi hijo tiende a ser honesto, seguro de sí mismo, digno, confiable; ha formado relaciones sanas, fuertes, verdaderas.













